a. Evaluar

Para empezar, lo recomendable es una auditoría del contenido del sitio. Esto es especialmente útil cuando se planea la migración del contenido a un nuevo sitio, o cuando se hace un inventario de los contenidos que se tienen.

Si bien requiere una gran cuota de paciencia, será útil para determinar cuánto contenido se alberga en el sitio, su calidad y las posibles determinaciones de modificarlo o eliminarlo.

La auditoría es útil para determinar qué tipo de contenido tenemos. Muchos sitios relacionados con la universidad contienen una densa descripción de la organización y el quehacer de la institución, idéntico al que se expone en un informe corporativo. Pero en el mismo sitio también conviven noticias, informaciones de servicio, anuncios, actividades, documentos y más. Una buena auditoría podría identificar entonces las deficiencias que puedan tener algunas de nuestras páginas.

Una mirada analítica sobre el sitio será determinante para reconocer las falencias. No existe una regla general. Dependerá siempre en gran medida de la autocrítica.  Incluso con distintas herramientas de medición, sea el tráfico de visitantes e una prueba de usabilidad, entregarán datos interpretables según las características del sitio.

Inventario y auditoría de contenido

Es probable que muchas veces se haya ingresado un contenido cuya vida útil correspondía a un periodo con fecha de término y nunca fueron eliminados. Estas páginas se van acumulando y muchas veces son un tropiezo para los usuarios que llegan a esas informaciones a través de los buscadores.

El inventario será el proceso de crear una tabla que incluya el nombre de la página, la URL, el tipo de contenido y quién es el responsable de su creación.

Una vez terminado el inventario, es decir, después de haber creado un mapa detallado del todo el contenido alojado en el sitio, es momento de auditarlo cualitativamente para evaluar su calidad.

Este trabajo de evaluación implica entonces someter al contenido bajo la mirada de calidad para reconocer si es útil, apropiado, conciso y esté centrado en el usuario. Y además deberá tener siempre presente cuáles son las características y necesidades de su visitante.

Al revisar cada página podrá determinarse si es necesario mantener, modificar o añadir nuevo contenido.

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