b. Contenido útil

Es primordial reconocer qué se espera lograr con el contenido expuesto. Un objetivo vago, como por ejemplo “informar”, implicará desconocer otros elementos que deben precisarse como a quién se dirige la información y cuáles son sus necesidades, qué se ofrece y cuáles son los beneficios para los usuarios. En otras palabras, se evalúa si los objetivos propuestos por el contenido son cumplidos: llevar un mensaje claro y específico al lector, siéndole de utilidad.